Un nuevo relato de Yola, nuestra viajera alrededor del mundo. Esta vez con un curioso texto sobre “la Chocolatina del pastel”
Es que las guindas no me gustan, y actualmente la chocolatina de la tarta, esa donde suele poner “Felicidades”, es aquello por lo que todos peleamos desde que el dulce entra en casa (o sale del horno o nevera) y hasta que se reparte como buenos hermanos y desaparece.
Normalmente suelo dejar lo mejor de mi plato para el final, es decir, lo que más me gusta lo último. Si me lo como lo primero, lo mastico menos, más rápido, lo trago antes, y lo saboreo poco. Porque al principio de la comida, tiene una más hambre.
De hecho esto sirve de diversión a la familia, que juegan a hacerme de rabiar robándome ese pequeño tesoro que guardo en una esquinita de mi plato hasta el final, para saborearlo y disfrutarlo. Sigue leyendo






















