
Mientras unos celebran Halloween, otros Todos los Santos, etc. en México celebran el Día de Muertos, y la verdad es que la tradición es un tanto curiosa. En un principio esta festividad dedicada a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos y presidida por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la “Dama de la Muerte” (actualmente relacionada con “la Catrina”, personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos se celebraba cerca del inicio del mes de agosto y duraba cerca de un mes. Desde que los españoles llegaron a esas tierras las cosas han cambiado un poco, la festividad pasó a celebrarse a principios de noviembre, en un esfuerzo para convertir esta festividad en un inicio pagana al catolicismo. No obstante, las tradiciones y actos son bastante diferentes a los que estamos acostumbrados con la celebración de Todos los Santos o Halloween.
La creencia es que las almas de los niños vuelven el día 1 y las de los adultos el día 2, por eso la festividad se alarga durante estos dos días y se realizan diversos rituales y actos acorde con ello. El día 1 muchas familias acostumbran realizar altares a sus niños muertos ya sea dentro de sus casas o sobre las lápidas en los cementerios. Los altares son adornados con papel de muchos colores, flores de cempasúchil, si el altar es para un niño se le ponen juguetes como carritos, muñecas, dulces etc. Y el día 2, el Día de Muertos propiamente dicho y el más celebrado, las familias pasan largas horas trabajando en el altar, muchos de estos altares son considerados verdaderas obras de artes, ya que reflejan el trabajo, dedicación y creatividad de la gente para ofrecer un buen altar a sus seres queridos. Sigue leyendo






















